La investigación científica del Milagro Eucarístico de Lanciano
En 1970-71 las reliquias de Lanciano se examinaron por primera vez con los métodos de la medicina moderna. Aquí se explica quién participó y cómo se trabajó.

El encargo
La iniciativa partió de los franciscanos conventuales del santuario, con el consentimiento del arzobispo de Lanciano, Pacifico Perantoni, y de los organismos competentes de Roma. El encargo recayó en Odoardo Linoli, jefe de servicio del hospital de Arezzo y docente de anatomía, histología patológica, química y microscopía clínica. Le asistió Ruggero Bertelli, profesor emérito de anatomía de la Universidad de Siena.
Desarrollo y métodos
El 18 de noviembre de 1970 Linoli tomó en la sacristía pequeñas muestras de la carne y de la sangre. Las examinó histológicamente al microscopio, determinó con pruebas inmunológicas la especie y el grupo sanguíneo, separó las proteínas por electroforesis y analizó los minerales.
El 4 de marzo de 1971 presentó los resultados en la iglesia de San Francisco. Se publicaron en 1971 en la revista Quaderni Sclavo di Diagnostica Clinica e di Laboratori.
La revisión de 1981
En 1981 Linoli examinó el tejido por segunda vez con técnicas más afinadas y consideró confirmado su resultado: se trata de tejido del miocardio.
El supuesto estudio de la OMS
Se lee a menudo que la Organización Mundial de la Salud creó en 1973 una comisión que, tras 500 pruebas, confirmó los resultados de Linoli y publicó un informe en 1976. Hasta ahora no se ha localizado tal informe en ningún archivo de la OMS ni de las Naciones Unidas. Por eso no lo citamos como prueba.
Los límites de la investigación
El trabajo de Linoli es el único estudio publicado. No se conoce ninguna datación ni análisis de ADN de las reliquias. La ciencia puede describir de qué están hechas las reliquias, pero no cómo se originaron.
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